8 TIPS PARA PAGAR MENOS EN MI RENTA 2020

Existen diferentes operaciones que podemos realizar en el mes de diciembre de 2020 para pagar menos impuestos en nuestra declaración de la renta de 2021, e incluso para que ésta resulte a devolver. Es poco el margen de actuación, pero puede suponer un gran ahorro.

¿QUÉ HACER ANTES DE QUE ACABE EL AÑO PARA PAGAR MENOS EN LA PRÓXIMA DECLARACIÓN DE LA RENTA?

  • Donaciones a entidades sin ánimo de lucro.
  • Aportaciones a planes de pensiones.
  • Aplazamiento en las decisiones de transmisión de vivienda habitual.
  • Inversiones en empresas de nueva o reciente creación.
  • Planificar las rentas del capital.
  • Rescatar planes de pensiones.
  • Solicitar a la autoridad administrativa competente el reconocimiento de algún grado de discapacidad.
  • Otras reducciones.

Realizaremos un breve análisis, sin ánimo de exhaustividad de las diferentes opciones indicadas:

  1. DONACIONES A ENTIDADES SIN ÁNIMO DE LUCRO. 

En este año tan complejo en el que multitud de fundaciones, ONGs…etc nos solicitan una aportación para hacer frente a sus grandes necesidades de ayuda a personas necesitadas, debemos recordar que, aportando una cantidad de dinero no solo ayudaremos a gente necesitada, sino que podemos obtener un retorno importante en nuestra declaración de renta.

Observamos las cantidades, nada desdeñables que se pueden recuperar por las donaciones efectuadas:

HASTA 150€ A PARTIR DE 150€
Es posible deducir el 80% de las donaciones ·       De los primeros 150€, se deducen el 80%

·       Del exceso, se pueden deducir:

    • El 40%si has donado en los dos ejercicios anteriores una cantidad igual o superior al año anterior.
    • El 35% en el resto de los casos.

Ejemplo práctico: imagine que, durante este mes de diciembre realiza una donación a una ONG por importe de 200€. En su próxima declaración de la renta, podrá desgravarse, un 80% de los primeros 150€, es decir, 120€, y además por el exceso, un 35%, es decir, 17’5€ más. En total, de los 200€ donados, recuperará 137’5€.

  1. APORTACIONES A PLANES DE PENSIONES

Otra ventaja fiscal que debemos tener en cuenta, sobre todo este año 2020, son las aportaciones a planes de pensiones, ya que pueden dar derecho a reducir la base imponible hasta la menor de las siguientes cantidades: 8.000€, o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos individualmente en el ejercicio. Esto supone un ahorro fiscal que puede alcanzar hasta los 3.600€.

Sin embargo, en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado se establece que para el próximo año 2021, esta deducción pase de 8.000€ a 2.000€, razón de más para aprovecharnos de este beneficio fiscal si nuestra idea es realizar aportaciones en el corto/medio plazo.

  1. APLAZAMIENTO EN LAS DECISIONES DE TRANSMISIÓN DE LA VIVIENDA HABITUAL

La ley del IRPF establece una exención para aquellas ganancias patrimoniales obtenidas por la venta de la vivienda habitual realizada por personas mayores de 65 años o por personas en situación de dependencia severa o de gran dependencia.

Por eso, si estás pensando en vender tu vivienda habitual y te queda poco para cumplir 65 años, sería recomendable analizar si es conveniente aplazar esta operación, para así disfrutar de la exención y no pagar IRPF por la venta.

  1. INVERSIONES EN EMPRESAS DE NUEVA O RECIENTE CREACIÓN

 La suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación (también conocidas como Business Angels) permite la deducción de un 30% de las cantidades invertidas en las mismas durante el año, teniendo en cuenta que la base máxima de la deducción será de 60.000€, es decir, cómo máximo podremos deducir 18.000€.

Para poder aplicar esta deducción, es necesario que la entidad cumpla una serie de requisitos establecidos en la ley, que conviene verificar con anterioridad para asegurarnos de que podremos aplicar la mencionada deducción.

  1. PLANIFICAR LAS RENTAS DEL CAPITAL

 Es el tipo de renta que más “juego” puede dar a la hora de planificar nuestra factura tributaria, y ello porque depende en gran medida de los movimientos que realizamos nosotros mismos, a diferencia de otros, como por ejemplo los rendimientos de nuestro trabajo.

Entre otras cuestiones a analizar, destacar el caso en que hayamos tenido pérdidas patrimoniales en los últimos cuatro ejercicios y seamos titulares de acciones o participaciones en entidades con una valoración actual superior al precio de compra. Ante esta situación, podría ser recomendable vender dichas acciones o participaciones compensando la ganancia producida en este ejercicio con las pérdidas de ejercicios anteriores. Recuérdese que las pérdidas que no se compensan en los cuatro ejercicios siguientes ya no podrán ser compensadas.

Pero ¡OJO!, en este tipo de movimientos es necesario tener en cuenta una regla fiscal muy importante, según la cual, para poder aprovechar la compensación deben transcurrir por lo menos dos meses desde la venta para volver a adquirir esos mismos valores, ya que en caso contrario se entiende que la venta se ha producido con una finalidad exclusivamente tributaria.

Además de lo anterior, destaca la posibilidad de compensar pérdidas patrimoniales (por ejemplo por la venta de acciones) con rendimientos del capital mobiliario (por ejemplo intereses o dividendos) hasta un 25% del importe de estos últimos.

  1. RESCATAR PLANES DE PENSIONES

Tras muchos años realizando aportaciones a nuestro plan de pensiones, cuando llega el momento de la jubilación, es normal pretender contar con ese dinero como un extra de nuestra pensión de jubilación, es decir, rescatarlo.

Cuidado, ese rescate del plan de pensiones tiene importantes efectos a nivel fiscal, ya que ese dinero que recuperamos es considerado como un rendimiento del trabajo, lo que aumenta la base imponible del IRPF, y, por tanto, provoca un aumento relevante de impuestos a pagar (nótese que la escala es creciente cuanto mayores son los rendimientos que obtengamos). Por ello, es importante comprobar la forma de recuperar el plan de pensiones, ya que la renta a pagar puede variar considerablemente.

En este sentido, es relevante tener en cuenta la posible aplicación de la reducción del 40 % en la tributación de los fondos rescatados del plan de pensiones. Esta reducción sólo se aplica cuando el plan de pensiones se percibe en forma de capital, es decir, en un solo pago y respecto a las aportaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2006.

Para beneficiarse de dicho incentivo debemos tener en cuenta importantes elementos temporales, entre otros:

– Si la contingencia (jubilación) ha acaecido entre 2011 y 2014, el capital con la reducción se deberá cobrar en los 8 años siguientes a dicho suceso, es decir, para aquellos jubilados en 2012 conviene revisar antes de final de año si interesa realizar dicho rescate en forma de capital.

– En las contingencias producidas a partir del 1 de enero de 2015, el capital con derecho a reducción se deberá cobrar en el propio ejercicio o en los dos años siguientes.

  1. SOLICITAR A LA AUTORIDAD ADMINISTRATIVA COMPETENTE EL RECONOCIMIENTO DE ALGÚN GRADO DE DISCAPACIDAD.

Aquellas personas que consideren que pueden tener algún grado de discapacidad igual o superior al 33% y no cuenten con el certificado que acredite dicha circunstancia, es recomendable que lo soliciten a la autoridad competente por los beneficios fiscales que le pueden suponer.

Una vez obtenido el reconocimiento del grado de discapacidad, se entenderá producido con fecha de solicitud del mismo.

  1. OTRAS REDUCCIONES

Existen otras reducciones que permiten minorar la base imponible de la renta, tales como las aportaciones a planes de pensiones a favor de personas con discapacidad, con un límite de 10.000 euros anuales cuando existe relación de parentesco, y un límite para el conjunto de las aportaciones de 24.250 euros; las aportaciones a patrimonios protegidos para personas con discapacidad, con el límite anterior, entre otras.

 

Por JORGE MACARRÓN – SOCIO DE TAX & IURIS

 

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