¿Qué es eso de la #plusvalía municipal?

 ¿Tengo derecho a que me devuelvan algo?

 En los últimos tiempos se está poniendo muy de moda que los ciudadanos podamos reclamar algo que hayamos pagado de más durante años, lo cual no deja de ser muy llamativo.

Y ahora toca el turno de llamar a la puerta de los Ayuntamientos.

Como es habitual en nuestra forma de plantear los asuntos, vamos a intentar resumir sin ningún ánimo de rigurosidad jurídica, lo que ha ocurrido con la llamada “plusvalía municipal”, cuyo nombre completo es “Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana”.

Los ayuntamientos vienen liquidando un Impuesto cuando se transmiten inmuebles urbanos, ello al entender que el suelo se ha revalorizado durante los años que el transmitente ha mantenido dicho inmueble en su propiedad. No se para a analizar si dicha revalorización se ha producido de verdad, sino que realiza una serie de cálculos matemáticos (número de años, valor catastral y tipo impositivo) y te presenta la factura.

Esto en un contexto de bonanza económica no parecía un disparate, incluso en algunos casos podía ser hasta “un chollo” para el pagador del impuesto. Pero ¿qué ocurre cuando revienta la burbuja inmobiliaria y el valor de los inmuebles presenta grandes fluctuaciones a la baja? pues que los que tienen que pagar dicho impuesto se plantean como puede liquidarse un impuesto en base a una ganancia que no ha existido, a lo que se une la “imposibilidad” de defenderse, porque el cálculo es objetivo.

La batalla planteada ha llegado al Tribunal constitucional, que se ha pronunciado en favor de los contribuyentes, pero de una manera algo restrictiva, es decir, sólo entiende que el tributo es incorrecto cuando el inmueble ha sufrido una disminución real de su valor entre el momento en que fue adquirido y el de su transmisión.

Y esto nos deja una cantidad nada desdeñable de transmisiones de inmuebles que tributaron por plusvalía cuando no deberían haberlo hecho.

Con independencia de que la casuística puede ser infinita, en general pensemos en inmuebles transmitidos durante la crisis económica y adquiridos (aproximadamente) a partir del año 2000.

Pensemos también que la posibilidad de reclamarla se realiza ante el Ayuntamiento que liquidó el impuesto y que necesariamente debe realizarse dentro de los 4 años posteriores al último día de periodo voluntario de pago de aquella liquidación (más o menos entre uno y dos meses tras la transmisión). En caso contrario, la posibilidad de hacerlo habrá prescrito.

Hay que añadir que el Tribunal constitucional ha declarado inconstitucional la norma Guipuzcoana (a fecha de redacción del presente artículo también la norma de Álava) de manera que la norma española no se ha declarado inconstitucional. No obstante, teniendo en cuenta que la redacción es idéntica, es cuestión de tiempo que así se declare. A nuestro entender, una interpretación amplia debe realizarse también en cuando a las transmisiones vía herencia o donación.

En conclusión, si han transmitido un inmueble (ya sea por compra-venta, herencia o donación) dentro de los últimos cuatro años, pueden haber pagado un impuesto de más, así que entendemos que merece la pena valorar (caso por caso) si ha sido así y actuar en consecuencia.

Como siempre, el equipo de Tax & Iuris se pone a su entera disposición para solventar cualquier duda al respecto o ayudarles con sus respectivas reclamaciones y/o devoluciones.

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